Existe una patología que afecta al corazón, centro de actividad del sistema circulatorio, y por tanto, deriva en problemas en los vasos (todas las arterias y venas) que conforman este sistema. Esta patología se denomina pericarditis, y consiste en un aumento de tamaño o inflamación del tejido seroso circundante al corazón denominado pericardio.

Causas y síntomas del dolor pericárdico

La inflamación anteriormente mencionada, produce numerosos síntomas, pero el más notorio es el dolor. Los principales factores desencadenantes del dolor en el el roce de las capas inflamadas del pericardio que se reflejan en un dolor agudo y punzante en la zona interna del esternón y en la parte izquierda del pecho del paciente. Entre el resto de síntomas podemos destacar la fiebre, las palpitaciones, debilidad, fatiga, tos o hinchazón corporal.

Fisiopatología pericarditis aguda, subaguda y crónica

Más que inflamación es una irritación de estas capas membranosas que lo rodean. Esta, en la mayor parte de los casos suele ser una patología de aparición súbita (aguda) y no duradera, pero si el dolor o la irritación tiene una duración de más de tres semanas se empieza a considerar como pericarditis subaguda e incluso crónica.

En la pericarditis subaguda lo más destacable se comprueba al observar que los síntomas prevalecen durante más de tres semanas, y son diferentes a un simple dolor torácico. Esto es debido a que las capas conformantes se inflaman tanto que rozan entre si, y puede aparecer algo de líquido seroso entre ambas.

Se empieza a considerar como pericarditis crónica cuando, acompañado del dolor, aparecen otros síntomas distintos, los anteriormente mencionados. Se observan también un engrosamiento visible y permanente de estas capas, así como una presencia permanente de líquido seroso debido a la fricción de éstas (derrame pericárdico).

Esta enfermedad es común en todas sus vertientes en cuanto a la zona del sistema cardiovascular afectada se refiere. Pero según la causa que la provoque, se pueden dar múltiples tipos de pericarditis y una gran variedad de síntomas secundarios a la propia patología. Vamos a mencionar algunas de ellas aunque la más común es la pericarditis aguda.

Clicka para ver más sobre –> Pericarditis aguda

Tipos de pericarditis

La pericarditis purulenta deriva en una acumulación de liquido de carácter purulento en el pleuro, generado por microorganismos, generalmente bacterias.

Clicka para ver más sobre –> Pericarditis Purulenta

La pericarditis tuberculosa es en realidad una complicación secundaria a la tuberculosis por derrame pleural, debida a la proximidad del corazón a los pulmones. Una de las más mortales por sus características únicas.

Clicka para ver más sobre –> Pericarditis tuberculosa

Cuando se irradia en el área pectoral a una persona para tratar algún tipo de patología tipo neoplasia o por técnicas de diagnóstico como los rayos X, se produce una alteración en la reparación del ADN y una proliferación de radicales libres tóxicos que pueden desencadenar una inflamación y por ende infección denominada Pericarditis por la radiación.

Clicka para ver más sobre –>

Si la inflamación nace a raíz de un traumatismo torácico o pulmonar pleural, en ocasiones se genera una pericarditis por la irritación e inflamación del tejido debido a la lesión, llamada Pericarditis Traumática.

Clicka para ver más sobre –>

En el caso de que lo que se irrite sean los tejidos internos a través de una infección vírica de las células circundantes, se producirá una Pericarditis Viral.

Clicka para ver más sobre –> Pericarditis Viral

Cuando el engrosamiento de ambas capas desencadena una herida y posterior formación de tejido cicatricial entre ellas, produce una pérdida de la funcionalidad de este tejido. Esta patología se denomina Pericarditis Constrictiva.

Clicka para ver más sobre –> Pericarditis Constrictiva

¿Puede llegar a ser grave?

La enfermedad en sí no es demasiado grave, y es autolimitada, esto quiere decir que suele remitir por sí misma. El problema reside en las posibles complicaciones que se puedan dar a raíz de esta. Los síntomas como el dolor, dificultad respiratoria, pérdida de la capacidad torácica, infecciones secundarias o las posibles recaídas son el mayor objetivo de estudio.

¿Qué pruebas me debo realizar para diagnosticar la pericarditis?

Las pruebas diagnósticas de esta patología van desde la exploración de las constantes vitales (pulso, temperatura, etc) para observar posibles evidencias de infección o inlfamación, pasando por la capacidad cardiopulmonar, que evidencian una deficiencia del corazón para bombear correctamente la sangre, hasta la realización de pruebas como electrocardiograma, ecocardiograma, o pericardiocentesis.

¿Qué es la periocardiocentesis?

Esta es una prueba de diagnóstico que consiste en la introducción de una fina aguja en la zona pectoral hasta llegar al espacio interpericárdico (en el corazón) y extraer una muestra del líquido albergado en este. El objetivo de la extracción es el análisis de este líquido en busca de posibles microorganismos tipo bacterias, virus u otros.

¿Qué tratamiento necesito para superar esta patología?

El tratamiento de la pericarditis depende del tipo que sea, pero abarca desde la administración de antibióticos y antivíricos por vía intravenosa hasta la posible cirugía en los casos más graves.

¿HAS SUFRIDO ESTA ENFERMEDAD VASCULAR? DÉJANOS TU OPINIÓN EN LA DESCRIPCIÓN.