El pericardio es una membrana fibrosa de dos capas que envuelve al corazón y a los grandes vasos separándolos de los órganos vecinos.

Sus principales funciones son:

  • Fijar y controlar la movilidad del corazón durante los diferentes cambios posturales.
  • Reducir el rozamiento entre el corazón y las estructuras que le rodean.
  • Formar una barrera para proteger el corazón contra la extensión de neoplasias o infecciones de los órganos cercanos.

La inflamación aguda del pericardio “pericarditis aguda” es la irritación del pericardio y es relativamente frecuente afectando entre 2 y 5% de la población.

¿Qué síntomas aparecen cuando se sufre de pericarditis aguda?

Clínicamente, la pericarditis causa dolor agudo en el pecho producido por el roce entre las capas irritadas del pericardio (que, a veces, puede confundirse con el dolor del infarto de miocardio), fiebre, la presencia de un ruido muy característico que se detecta al auscultar el corazón y alteraciones en el electrocardiograma.

Generalmente, la pericarditis aguda se caracteriza por un dolor intenso que empieza súbitamente pero no dura mucho tiempo.

¿Qué causas producen estos trastornos en el corazón y los vasos sanguíneos?

Las causas que pueden provocar esta patología son múltiples, pero en la mayoría de los casos (85-90%) la pericarditis aguda es idiopática, es decir, de causa desconocida, pero frecuentemente de origen vírico.

Aprende más sobre la pericarditis

¿Qué pruebas médicas harán que se diagnostique esta enfermedad vascular?

La pericarditis aguda se puede diagnosticar principalmente por un dolor torácico, tos y dificultad de respiración. Por otro lado, durante la exploración física detectamos une roce pericárdico, fiebre y alteraciones electrocardiográficas.

El dolor torácico se sitúa normalmente en el centro del tórax y frecuentemente irradia hacia el hombro y el cuello. Este dolor se agrava al acostarse, con tos o inspiración profunda, y se alivia al sentarse o inclinarse hacia delante.

¿Es grave la pericarditis aguda?

La pericarditis aguda puede comprender las siguientes complicaciones:

  • Derrame pericárdico: consiste en una acumulación de líquido en el pericardio lo que provoca la subida de presión existente entre las dos capas e impide al corazón bombear la sangre correctamente.
  • Taponamiento cardíaco: es el resultado de la compresión del corazón que provoca el derrame pericárdico. La presión en el corazón impide que este se llene correctamente, lo que provoca una caída drástica de la presión arterial, que puede resultar mortal si no se trata de inmediato.

¿Tiene tratamiento la pericarditis aguda?

Inicialmente, se recomienda el ingreso hospitalario durante las primeras 72 horas, con el fin de controlar de manera más eficiente el dolor y llevar a cabo una observación continua para evitar la aparición de complicaciones.

Durante este tiempo, es importante realizar un ecocardiograma para eliminar la existencia de acumulación de líquido en el pericardio.

¿Qué fármacos son los mejores para aliviar el dolor pericárdico?

El tratamiento sintomático de la pericarditis consiste en la administración de antiinflamatorios no esteroideos (ácido-acetil-salicílico, ibuprofeno), colchicina y analgésicos para controlar el dolor.

Raramente, se recurre a la administración de corticosteroides como por ejemplo la prednisona para solucionar la crisis pericárdica aguda, pero deben de ser evitados ya que pueden provocar la aparición de nuevas crisis.

¿Puedo hacer deporte si he sufrido pericarditis aguda?

Muchos deportistas nos hacen la misma pregunta después de sufrir una crisis pericárdica aguda. Aunque el ejercicio físico es un elemento fundamental para promover la salud cardiovascular, en este caso no es recomendable hacer ejercicios de alta intensidad ya que pueden empeorar la inflamación del pericardio y provocar una recaída.

Por esta razón, aconsejamos comenzar por caminar y progresivamente ir realizando ejercicios de baja intensidad como correr, nadar o montar en bicicleta. En este caso, le recomendamos tomar la coenzima Q10  que es un excelente antioxidante para la salud del corazón.

Además del deporte, es importante mantener bajos los niveles del colesterol ya que esto ayuda a mejorar la circulación sanguínea. Para eso recomendamos tomar Omega 3 que ayuda a mejorar el flujo sanguíneo.

Bibliografía